Ruta literaria José Martí en Zaragoza 2017-05-09T09:43:46+00:00

Esta primera ruta literaria de la Feria del Libro de Zaragoza 2016, nos conducirá por los lugares zaragozanos que vieron la figura del poeta y político cubano durante su estancia entre 1873 y 1874 a través de dos publicaciones del profesor Manuel García Guatas: La Zaragoza de José Martí (Institución “Fernando el Católico”, 1ª edición de 1999 y 2ª de 2004) y La España de José Martí (Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2014) y de una novela de Jordi Siracusa: Adiós, Habana, adiós (Nuevos Escritores, Madrid 2005, en su edición española y Editorial QM de  Elkhonr WI, EE.UU., 2014 ) Ambos autores son residentes de Zaragoza y admiradores de la prosa y poesía martiana.

La ruta propone un paseo por esos lugares, el recuerdo para tan ilustre visitante y las referencias literarias sobre su estancia en las obras de García Guatas, que relata los pasos y vivencias de Martí por España, especialmente por Zaragoza; y de Siracusa (Jordi Martínez Brotons) que relata cómo el personaje principal de su novela conoce a José Martí en Zaragoza e inician una amistad que perdurará durante la estancia de ambos en Cuba y hasta la muerte del escritor y héroe cubano el 19 de mayo de 1895.

Ruta literaria:

La Zaragoza de José Martí

1873-1874. Textos de Manuel García Guatas

Puntos 1 y 2: Paraninfo de la Universidad e Instituto Goya

Comenzaremos esta ruta martiana por los dos centros docentes que fueron el destino de su viaje a Zaragoza en abril de 1873, donde va a residir durante diecinueve meses, hasta noviembre del año siguiente. Fueron el Instituto de Bachillerato, que había empezado en La Habana y terminará en este de Zaragoza, y la universidad.

Entonces, el instituto y la universidad ocupaban un mismo edificio en la plaza de la Magdalena, en el lugar donde hoy está el Instituto de Educación Secundaria “Pedro de Luna”. Aquel se trasladó muchas décadas después al que se ha llamado Instituto “Goya”. Ya no existe aquel primitivo y en tiempos de Martí todavía no se había construido este edificio del Paraninfo, pero en ambos se guardan sus expedientes de bachiller y universitario.

En los dos años anteriores que había vivido en Madrid, Martí apenas se había dedicado a estudiar y esta fue, sin duda, la razón de venir a Zaragoza para terminar los estudios, y lo hará con toda dedicación, pues a pesar de haberse matriculado como alumno libre (por ser mucho más barato), en esos diecinueve meses aprobó las carreras de Derecho y Filosofía y Letras (1). Pero no recogió sus títulos de licenciado porque no tenía dinero. Por eso, la Universidad de Zaragoza, quiso reconocerle con todos los honores en 1995, con ocasión del centenario de su muerte, su condición de doble licenciado, expidiéndole ambos títulos que el rector Badiola entregó al Ministro de Cultura de la República de Cuba en este edificio del Paraninfo, a la vez que se descubría su busto en bronce, como recuerdo permanente de uno de sus más célebres alumnos (2).

En el punto del Paraninfo podremos contemplar el busto de Martí y en el punto del Instituto Goya su expediente de bachiller.

Punto 3: Teatro Principal

Si la universidad -sobre todo su biblioteca- fue la segunda casa de Martí en Zaragoza, la siguiente será el Teatro Principal. Es este mismo edificio el que conoció aquel joven cubano, aunque con otra decoración y otro telón de embocadura que se hicieron algunos años después. Existe en la planta segunda un palco del supersticioso nº 13, desde el que se ha dicho asistía a las representaciones, o desde el paraíso, con entrada de la cla.

Conservará un gran recuerdo del primer actor, el sevillano Leopoldo Burón (un poco mayor que Martí) (3) al que tratará durante su estancia en Zaragoza con su compañía desde septiembre de 1873 a marzo de 1874, interpretando con gran éxito entre otras, una obra del debutante José Echegaray, o recitando poesías patrióticas compuestas por jóvenes zaragozanos en homenaje de los paisanos que habían muerto dos meses antes, el 4 de enero de 1874, defendiendo desde las barricadas la República federal. También recordará con admiración Martí a dos afamados dramaturgos aragoneses, Eusebio Blasco y Marcos Zapata, a los que había conocido en Madrid, aunque algunas de sus obras, que seguirá recordando años después, debió verlas en el Principal de Zaragoza. Hasta encontrará tiempo para terminar de escribir aquí su primera obra, Adúltera, un breve drama simbólico.

Sin duda, el teatro era entonces la oferta cultural popular por excelencia, expresión política y marco social de la vida de Zaragoza.

En este punto nº3 del Teatro Principal puede verse el actual palco nº 13 y un panel interpretativo.

Punto 4: Sede del Instituto “Pedro de Luna”

Esta sede del Instituto “Pedro de Luna” ha reunido ahora una exposición de fotografías de la antigua Universidad de Zaragoza, que aquí estuvo hasta que empezó a trasladar sus facultades después de la guerra civil al campus de San Francisco. No solo conserva este sitio el recuerdo de aquellos estudios universitarios, sino que ha mantenido la continuidad de los estudios de bachillerato, obligatorios para su acceso, pues en un extremo de aquel edificio estuvieron el llamado Instituto Universitario, único en toda la ciudad y provincia, y también la Escuela Normal de Magisterio. Un verdadero centro de todos los estudios superiores de Zaragoza durante los años de Martí.

Aún recordarán algunos ciudadanos el último edificio que se mantenía en pie de la vieja universidad, la capilla fundacional, del siglo XVI, transformada en su biblioteca (como puede verse en alguna rara fotografía) en la que, indudablemente, pasaría muchas horas estudiando José Martí (4). Pero, lamentablemente, la desidia dejó que se hundiera en 1973, desapareciendo así el edificio más antiguo de la Universidad de Zaragoza.

En este punto de la ruta podrán ver el expediente de Bachillerato de José Martí y la solicitud del mismo de su puño y letra. También existe la posibilidad de ver la exposición de fotografías de la antigua Universidad.

Punto 5

Llegó Martí a Zaragoza con veinte años y va a vivir en una ciudad de 70.000 habitantes; La Habana, de donde venía, tenía entonces 200.000. Pero aquí, a pesar del cierzo, el frío y las lluvias de aquella primavera, se encontró muy a su gusto, empezando por la casa de huéspedes, en el actual  nº 13 de la calle de Manifestación,  donde vivirá con su entrañable amigo habanero, Fermín Valdés, estudiante de Medicina. En el lugar se encuentra una placa conmemorativa y otra con unos versos del poeta.  En esta misma calle tuvo un primer domicilio su amor zaragozano, Blanca Montalvo, que cuando marche a México seguirá recordándolo con vehemencia en las pocas cartas que se han conservado (5).

Bastantes años después desde Nueva York, Martí recordará también con emoción este primer amor en una estrofa de sus Versos sencillos (1891) refiriéndose a Zaragoza: que allí tuve un buen amigo, / que allí quise a una mujer (6).

Zaragoza será la ciudad de España que con más sentimiento evocará en su poesía, dedicándole, nada menos que ocho estrofas de este conjunto de versos neoyorkinos, algunas de ellas célebres, por sus sentimientos hacia esta ciudad en la que vivió y, expresamente, hacia Aragón y los aragoneses. También irá destilando por su copiosa prosa periodística epítetos de admiración a su ciudad: la morisca Zaragoza, la heroica señora de Aragón, la alegre Zaragoza, como no dirá de la mayoría de las ciudades que recorrió a este y al otro lado del Atlántico (7).

En este último punto del recorrido podemos ver ambas placas en la fachada del edificio de calle Manifestación nº 13.

Referencias literarias:

  1. En el libro de  Garcia Guatas: La Zaragoza de José Martí, Institución “Fernando el Católico”, 2ª edición, 2004.  Págs. 99 y 100, se mencionan las asignaturas, notas y detalles de sus estudios zaragozanos. También en  Adiós, Habana, adiós, se dan las referencias históricas de los temarios de Derecho y Filosofía que tuvo que exponer José Martí para su licenciatura. Págs. 119, 120 y 146.
  2. M. García Guatas: La España de José Martí, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2014, pp. 121-126. En su libro, Jordi Siracusa, fabula con el hecho de que el amigo zaragozano de Martí, Joan Gisbert, protagonista de la novela, le lleva ambos títulos a Cuba. Pag. 124. Adelantándose 120 años a la realidad.
  3. En Adiós, Habana, adiós, pág. 111, se cuenta el hecho real de que Leopoldo Burón participó en una representación para recoger fondos en ayuda de las viudas y huérfanos de las luchas populares contra el golpe del general Pavía que terminó con la Primera República. El artista sevillano recitó en aquella ocasión unos versos escritos por Martí que pertenecen a Versos sencillos, poesía VII. En la pág. 111 de La Zaragoza de José Martí  de  García Guatas, aparecen completas  las ocho estrofas del poema de aquellas vivencias de Martí en Zaragoza.
  4. Pág. 119 de Adiós, Habana, adiós.
  1. En las págs. 114, 115,116, 117, 120 y121 del libro de Jordi Siracusa, se novela el romance entre José Martí y  Blanca de Montalvo.
  2. En Adiós, Habana, adiós se sugiere que este amigo que José Martí deja en Zaragoza es Joan Gisbert el protagonista de la novela. Pág. 149.
  3. En la pág. 79 de La Zaragoza de José Martí (1ª edición, 1999, y en La España de José Martí (3ª edición 2014), pp. 94-98) aparecen las evocaciones americanas de su estancia en Zaragoza cuando contempló los cañones Krupp de los golpistas: En Zaragoza cuando Pavía holló el Congreso de Madrid y el aragonés se levantó contra él, no hubo trabuco más valiente en la plaza del Mercado…